martes, 14 de julio de 2020

Todas las medidas al mismo tiempo

Cuando se cocina un plato, se tienen que usar todos los ingredientes, es la combinación la que hace el plato



Lisboa, EFE-contenidos gratis / ciberpasquinero

La seguridad del turismo depende de "una combinación" de factores, que varían en el tiempo y el espacio, señala un consejero de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al destacar que los países que han tenido éxito en el control de la covid-19 usaron "todas las medidas al mismo tiempo". 
Maurizio Barbeschi, consejero del director ejecutivo para Emergencias Sanitarias de la OMS, utiliza una comparación gastronómica para explicar mejor lo que quiere decir: 
"Cualquier medida (de control de la epidemia) tomada aisladamente es sólo parte de la receta. Cuando se cocina un plato, se tienen que usar todos los ingredientes, es la combinación la que hace el plato". 
Barbeschi, sobre el impacto de la covid-19 en el turismo, señala que "los países que tuvieron éxito en el control (de la epidemia) adoptaron todas las medidas, al mismo tiempo". 
Por tanto, la combinación importa. "No podemos decir, en términos absolutos, lo que es arriesgado y lo que no. Si ahora vamos del sur al oeste de Nueva Zelanda, es muy seguro viajar. Si estuviéramos en otros Estados-miembro (de la OMS), en los que la transmisión es muy elevada, en Brasil hoy, por ejemplo, la percepción del riesgo es diferente", subraya. 
"La OMS creó una herramienta de evaluación del riesgo, que equilibra los riesgos -sabiendo que el riesgo cero no existe- y las medidas de mitigación. Es la combinación de los dos lo que permite tomar decisiones acertadas. La decisión de tener un paquete sobre viajes y turismo se hace con base en medidas de mitigación y del momento de la pandemia: la misma herramienta, si fuese aplicada dentro de tres semanas o de tres meses, puede conducir a decisiones diferentes", explica. 
"Por último, pero no menos importante, es esencial comunicar el resultado del riesgo. Al inicio de la pandemia, vimos que todo cerró -estadios, eventos, todo cerró, en efecto dominó-, no siempre en base a los riesgos y no siempre se comunicó bien a la gente y eso creó pánico e incertidumbre", apunta Maurizio Barbeschi, de Italia, uno de los países más afectados por la pandemia. 
"Las decisiones que sean tomadas deben comunicarse bien a la gente y ser revisadas en dos o tres meses", insistió. 
Para la industria del turismo es importante tener en cuenta todo el paquete, porque hay "toda una combinación" entre el viaje y la estancia, aconseja.
 "La mayor parte de las personas viaja de A a B, pero cuando está en B, se queda en un hotel, come en un restaurante, va a un partido de fútbol, a la iglesia, a una fiesta", recuerda. 
Barbeschi anticipa que las heridas que la pandemia de la covid-19 infligió al turismo "van a tardar en sanar", como en cualquier sector. "Habrá posibles cambios en la forma en la que pensamos en viajes, turismo, ocio. Si será más sano o no, tenemos que esperar. Pero definitivamente habrá un proceso de toma de decisiones de mayor calidad, basado en cómo abordamos el riesgo", considera. 
"Ya estamos viendo esos cambios en la gente", comenta."¿El número de turistas, en tiempo y espacio, va a volver a ser el mismo? Posiblemente no", prevé Barbeschi, que desea que el tipo de turismo cambie a "más calidad, menos tiempo, viajes más inteligentes, coches compartidos para disminuir la contaminación". 
Todo el mundo pregunta si el hotel A o B es seguro, pero no es posible responder sin saber qué hotel, con qué dimensión, en qué localización, etc, destaca el consejero, que cree que "todos los hoteles tendrán las mismas precauciones y usarán las mismas herramientas y harán lo máximo para minimizar los riesgos". 
Sin embargo, "el mismo hotel, dentro de dos meses, puede ser un riesgo, depende de las circunstancias externas y del momento de la pandemia", alerta. 
"¿Es más seguro un hotel más pequeño, pero sin médicos ni servicios sanitarios cerca, o un hotel más grande con acceso a atención sanitaria?", ejemplifica. "No hay una única receta, no puede haber una. Depende del país y de dónde en el país", aclara. "La evaluación de los riesgos es importante por eso", resume. 

Musicoterapia, alternativa frente a COVID-19

 Se piensa que la musicoterapia es tocar música y cantar, incluso gritar, pero lo que se hace es buscar una música y adaptarla a las necesidades del paciente, para su estímulo, y hay veces que con dos acordes es suficiente, pero hay que saber cuales son 
 


España, EFE-contenidos gratis / ciberpasquinero

Prácticamente nadie pone en duda el efecto terapéutico de la música, pero más allá de esa idea, existe una disciplina con la que ya se trabaja desde hace años en algunos hospitales, la musicoterapia, que ahora presenta una alternativa clara para trabajar con los afectados por el coronavirus y tratar de paliar las diferentes secuelas que deja en las personas.
"No se trata de ir a cantar un día a una planta de un hospital, que está bien, pero no es eso", ha subrayado David Gamella, uno de los principales expertos españoles en musicoterapia, docente de esta disciplina en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y coordinador de musicoterapia en la UCI de adultos del Hospital de La Paz en Madrid.
Su trabajo en el Hospital de La Paz es el que le ha permitido mostrar a muchos especialistas médicos los "efectos terapéuticos" de la música con una base científica y teórica, en especial "con los enfermos que están peor" en la UCI. 
Además, terapeutas musicales trabajan también en la mejora de la psicomotricidad con ancianos y con niños con autismo "a los que el confinamiento también les interrumpió este tratamiento" aunque "hemos tratado de adaptar los métodos de trabajo a lo que sí se podía hacer" que era trabajar con música a través de internet.
"Ahora estamos en un momento de volver a empezar, para recuperar el trabajo hecho antes e interrumpido en las unidades hospitalarias y en otras como las de esos niños", ha incidido Gamella, que considera que tanto en su caso como en el otras terapias que trabajan en el ámbito de la salud "se podría haber buscado alguna alternativa, algún protocolo para no tener que parar del todo".
"Se piensa que la musicoterapia es tocar música y cantar, incluso gritar, pero lo que se hace es buscar una música y adaptarla a las necesidades del paciente, para su estímulo, y hay veces que con dos acordes es suficiente, pero hay que saber cuales son", ha incidido. 


Para ello mantienen reuniones con el equipo médico, sobre la situación de cada paciente, y diseñan un protocolo de estímulo para cada uno "con sus propios objetivos terapéuticos" que se actualizan "en base a las reacciones que vamos obteniendo".
"La música es uno de los estímulos que implican a más regiones cerebrales a la vez", explica, e incide en cómo al escuchar una pieza musical "se implica la parte del cerebro que controla el movimiento, por el ritmo, la zona prefrontral, por la melodía, y las regiones que controlan el lenguaje, si tiene letra" al margen de "trabajar la memoria, si a quien escucha le lleva a un recuerdo".
Así, la música adecuada "puede ayudar al resto de tratamientos, si se usa con criterio" y "en una situación como la que causa la COVID-19, que deja secuelas muy diferentes podemos trabajar en la recuperación de muchas personas" que han visto afectada su movilidad o en las que sufren dificultades respiratorias".
De hecho, en su trabajo, ha precisado, llegan a probar con cada paciente qué estímulos musicales son los que activan cada parte del organismo de un enfermo "incluso aunque ellos no se den cuenta" ya que "pueden llegar a respirar de una forma diferente cuando escuchan algo que les evoca un sentimiento de tranquilidad, por ejemplo". 


Además, Gamella ha reclamado otro "papel" para la musicoterapia, el de ayudar al personal médico "que ya está empezando a tener secuelas por lo que ha vivido" y la música "puede ayudar a que lo expresen y lo saquen afuera, porque lo necesitan".
A pesar de todo el trabajo que ya desarrollan terapeutas musicales en muchos campos, y de lo que pueden aportar en situaciones como la actual, su disciplina se incluye en las denominadas "terapias alternativas" que en España no cuentan con el mismo reconocimiento que en otros países, lamenta.
"Poco a poco, con el paso de los años, la evidencia sobre nuestro trabajo se va viendo y afortunadamente en España ya hay 14 musicoterapeutas que trabajan en UCIs de hospitales, aunque desde que se decretó el estado de alarma no pudimos entrar en ellas", explica.

lunes, 13 de julio de 2020

COVID-19 llevó a la pobreza extrema a 16 millones de mexicanos

La preocupante cifra se divulgó en un estudio elaborado por expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

    Mexiko I Symbolbild Armut I Flucht (picture-alliance/F. Koop)

La pandemia del COVID-19 en México provocó que por lo menos 16 millones de personas cayeran en situación de pobreza extrema por ingresos, según un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) publicado este sábado (11.07.2020).

Un informe del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED), de la UNAM, señala que se debió a factores como la pérdida de empleos y de los consiguientes ingresos, debido a las medidas de distanciamiento social, medidas que detuvieron a la economía.

"Considerando la peor situación, el volumen de pobres extremos por ingreso habría alcanzado en mayo de 2020 la cantidad de 38 millones de personas, esto es 16 millones más que en febrero del mismo año (22 millones)", señala el estudio.

La cifra es más alta que la reportada en un estudio por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) que señaló que con la crisis, hasta 10,7 millones de personas caerán en la pobreza extrema por ingresos en México.

Tomando en cuenta la metodología del Coneval, el organismo que mide la pobreza en México, y las estimaciones del Producto Interior Bruto (PIB) para 2020, el banco BBVA México calculó que la crisis sanitaria en este país dejaría unos 12,3 millones de personas en pobreza extrema.

Impactos de contracción económica

Por otra parte, el PUED señaló que para asegurar la adquisición de la cesta de alimentos básicos en beneficio de 32 millones de personas en condiciones de pobreza extrema, México debe llevar a cabo transferencias en los próximos meses de 15.000 millones de pesos (unos 670 millones de dólares) mensuales.

Señaló que el costo fiscal anualizado representaría el 2,9 por ciento del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020, o el 0,7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo al más reciente estudio del PUED, realizado entre febrero y mayo del presente año.

Señalaron que las estimaciones del PUED y del Coneval permiten medir "los posibles impactos de la contracción económica en el ingreso de la población más pobre".

En el texto se apuntó que con base en un conjunto razonable de supuestos, los resultados de los estudios de ambos organismos indican que probablemente las transferencias realizadas hasta el momento por la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador "no tendrían un impacto significativo para mitigar la crisis que vive la población".

Por ello, en el documento el PUED "urge a que en las próximas semanas se realicen nuevas transferencias de ingreso a esa población, para evitar que se agudice su situación y se les prive de sus derechos sociales"


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